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Aqui se incluyen algunos documentos que pueden ser útiles para las personas interesadas en la radioafición. Fueron obtenidos de diversos sitos de la Internet y de otros documentos. Se respetan los derechos de autor correspondientes. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
 
 LA AVENTURA DE LAS ONDAS
 
 El PORQUE DE LA RADIOAFICIÓN:
 En el caso de la radioafición, la UIT ha reconocido la inestimable contribución de los radioaficionados en momentos de emergencia o desastres. En la CARM que tuvo lugar en el año 1979 el servicio de radioaficionado obtuvo la adjudicación de varias nuevas bandas de frecuencia. La UIT procede a la asignación internacional de las bandas de frecuencia con carácter general y, posteriormente, cada gobierno en particular decide la mejor forma de distribuir y particularizar los servicios bajo su jurisdicción en las bandas de frecuencia asignadas por la UIT. Para la concesión de la autorización que permita emitir señales de radio es preciso cumplir ciertos requisitos establecidos por cada Administración en particular.
 La legislación internacional (Radio Regulations) establece que «Cada Administración deberá tomar las medidas pertinentes que juzgue necesarias para comprobar la preparación técnica y operativo de las personas que aspiren a operar los aparatos de una estación de radioaficionado».
 A nivel mundial este precepto toma la forma de un examen que abarca las materias relacionadas con la legislación, la teoría fundamental de la radio, las prácticas operativas y también, en muchos casos, el conocimiento del código Morse.
 
PRINCIPIOS BÁSICOS:
 El artículo 1, apartado 3.34 de las Radio Regulations de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones se define el Servicio de Radioaficionado como: «Un servicio de radiocomunicación con el propósito de desarrollar la habilidad personal, la intercomunicación y las investigaciones técnicas llevadas a cabo por aficionados, es decir, por personas debidamente autorizadas interesadas en la radiotécnica sin afán de lucro». En estas pocas palabras se comprende todo el fundamen.to del servicio de radioaficionados. Además, la Resolución nº 640 de las mismas Radio Regulations reconoce que: «dada su amplia distribución y su demostrada capacidad, las estaciones del Servicio de Radioaficionado se podrán utilizar como asistencia a las necesidades perentorias de las comunicaciones»... «respecto a las operaciones de auxilio en las catástrofes nacionales e internacionales». Los radioaficionados siempre se han destacado por su habilidad para desarrollar comunicaciones de emergencia y de salvaguarda de la vida humana. Las redes de comunicaciones normales (incluído Internet) casi siempre se interrumpen durante los huracanes, terremotos, tornados, accidentes aéreos y demás desastres.
El Servicio de Radioaficionado suele ser el único que prevalece como medio disponible para conectar el mundo exterior con el lugar afectado. Tanto la Cruz Roja como otras entidades de protección civil confían plenamente en los servicios voluntarios de los radioaficionados.
El Artículo I de los Estatutos de la International Amateur Radio Union (IARU) establece cuanto sigue a continuación como sus propósitos y los del Servicio de Radioaficionado:
• La radioafición es un medio de enseñanza técnica para la juventud.
• Realiza investigaciones técnicas y científicas en el campo de las radiocomunicaciones.
• Proporciona auxilios en los casos de desastres naturales.
• Contribuye a las buenas relaciones y a la amistad internacional.
• La radioafición constituye un valioso recurso nacional, especialmente en los países en vías de desarrollo.
 
 AYUDAMOS CUANDO ES NECESARIO
Ya es una tradición que los radioaficionados sirvan a su país siempre que es necesario. Cuando ocurren desastres nacionales, los radioaficionados siempre están dispuestos a prestar ayuda con su tecnología y habilidad personal. Si los canales normales de las comunicaciones se ven interrumpidos por alguna catástrofe, los radioaficionados aportan un sistema de comunicaciones de emergencia con las zonas afectadas. Asimismo colaboran desinteresadamente en la ayuda y salvamento de barcos en peligro, en la organización del suministro de medicinas allí donde haga falta, como tras un terremoto, por ejemplo, en procurar las comunicaciones durante y después de los huracanes, tifones y riadas.
Todo radioaficionado es consciente de su deber y responsabilidad de aportar las comunicaciones de emergencia ante cualquier desastre que las haga necesarias y para estar bien preparado suele realizar ejercicios de entrenamiento. Terremotos e inundaciones: los radioaficionados están allí.
En septiembre de 1985, un tremendo terremoto hizo estremecer a la ciudad de México y dos días después se produjo otra sacudida más pequeña, pero no menos terrorífica. Amigos, parientes e interesados temían por las personas del área afectada. Todos ellos buscaban noticias sobre la situación en la ciudad de México.
¿Por qué razón acudieron a los radioaficionados en demanda de ayuda? Históricamente los radioaficionados siempre han prestado su esfuerzo desinteresado para conseguir la información vital desde y para las zonas afectadas por un desastre.
El terremoto de MéXico de 1985 destruyó todos los medios de comunicación, especialmente con las zonas rurales, y la radioafición fue la única vía por la que las noticias del desastre pudieron llegar al resto del mundo. Cientos de radioaficionados pasaron días y noches en vela frente a sus aparatos indagando noticias de personas y de las condiciones de supervivencia en las zonas más afectadas. Sólo descansaron y volvieron a sus tareas habituales cuando se hubieron establecido las comunicaciones regulares.
Los radioaficionados siempre están dispuestos a prestar servicio en caso de necesidad, aunque el desastre ocurra al otro lado del mundo. No hay distancias para la radioafición. Recordemos el fuerte terremoto que asoló Italia en 1980. Los radioaficionados de Estados Unidos de América pasaron días enteros frente a sus estaciones recibiendo y transmitiendo información acerca del desastre y de los afectados. Las estaciones de radioaficionados norteamericanas e italianas retransmitieron miles de mensajes a familiares y allegados. Quienes se vieron en el trance de tener algún familiar, pariente o amigo en la zona siniestrada acudieron esperanzados a los radioaficionados para indagar noticias acerca de la supervivencia y la salud de sus allegados.
 
ECHAR UNA MANO:
La radioafición no pone barreras a los minusválidos. Gente que no pueden andar, ver o hablar obtienen su licencia de radioaficionado por medio de exámenes especiales y consiguen comunicarse con sus amistades locales o de cualquier parte del mundo a través de su propia estación de radio dotada de los medios necesarios para permitirles su manejo. La mayoría de los radioclubs locales se ofrecen a dar clases a cualquier minusválido que lo requiera y a concienciarle de las posibilidades que le ofrece la radioafición. Prácticamente todas las administraciones del mundo facilitan exámenes especialmente preparados para los minusválidos.
 
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OPERANDO UNA ESTACIÓN DE RADIO
 
Una vez obtenido el permiso o licencia de radioaficionado, y dispuesta la estación con su antena, conociendo el manejo de la misma en su aspecto técnico, el radioaficionado se enfrenta con toda una gama de posibilidades de actuación o comportamiento. Ya tienes tu licencia Indicativos Guía para operar Identificación de la estación ¿Con quién puedes hablar? Otras normas Conducta en el aire Seguir las normas y reglamentos...
Hablaremos de las normativas establecidas y también de las normas no escritas, pero importantes, para ser un verdadero Radioaficionado.
 
YA TIENES TU LICENCIA... El gran dia llegó por fin. Has recibido tu licencia o el diploma para operar la estación de radioaficionado y, como orgulloso titular de la misma, a buen seguro que no se tardará en salir al aire. ¡Probablemente no habrá sosiego hasta realizar el primer contacto! Habrá llegado el momento de poner en práctica todo lo que se estuvo aprendiendo para superar el examen y conseguir la licencia. Pero lo primero es lo primero. Convendrá cerciorarse de si la Administración nacional permite el uso de una fotocopia de la licencia como prueba de que se es radioaficionado o exige el original. En el primer caso, tal vez se prefiera enmarcar el original de la licencia junto a la estación y llevar una fotocopia en la cartera para el uso de sus atribuciones en móvil o para operar la estación de algún otro colega, siempre debidamente documentado. Indicativos Algunas administraciones otorgan los indicativos en un orden sistemático. Es decir obtendrás el siguiente indicativo que corresponda alfabéticamente. Ciertas administraciones con un número de radioaficionados reducido permiten la elección individual entre los distintivos de llamada disponibles y en ellas muchos radioaficionados solicitan las letras del sufijo que se corresponden con sus propias iniciales. Una vez en posesión del indicativo, lo mantendrás generalmente de por vida (a menos que se cambie el domicilio a otro distrito, expire la licencia o sea revocada por la autoridad).
Según sean las leyes internas de la administración nacional, será necesario cambiar el indicativo de llamada o parte del mismo al trasladar la residencia de la estación a otra zona o distrito de llamada.
 
GUÍA PARA OPERAR
 Opera de modo legal y ético; da tal ejemplo de operación que te haga sentir orgulloso. Para conseguir este objetivo es preciso familiarizarse con las prácticas operativas básicas, tanto legales como técnicas. Se debe aspirar al dominio operativo de todas las modalidades que se pongan en práctica.
Tanto si es preceptivo como si no (depende de las administraciones nacionales) la mayoría de radioaficionados llevan un meticuloso registro de las actividades de su estación. Para ello utilizan el «Libro de Guardia» o «Libro Diario» en el que anotan fechas, indicativos de llamada, nombre y localidades de la estaciones corresponsales con las que establecieron comunicación, y cuantos más detalles creen convenientes.
Cuando se confirman los contactos por medio de las tarjetas QSL, el libro diario resulta excelente para documentar estos intercambios. El libro diario siempre es la historia escrita de la estación propia que perdura por más años que transcurran.
 
IDENTIFICACIÓN DE LA ESTACIÓN
El artículo 32 de “Radio Regulations” dice textualmente: «Durante el curso de una transmisión, la estación de radioaficionado deberá emitir su indicativo de llamada a cortos intervalos». Los reglamentos nacionales pueden ser algo distintos respecto a la obligatoriedad y periodicidad de identificarse en las transmisiones.
Ciertos gobiernos requieren que toda transmisión se identifique por medio del indicativo de llamada de la estación a la que se está llamando o con la que se está comunicando, seguido del indicativo de la estación propia que realiza la llamada.
Otros gobiernos requieren exclusivamente la identificación al comienzo de cada transmisión y/o al final del contacto y/o periódicamente, como por ejemplo una vez cada diez minutos, durante el transcurso de una comunicación larga. Operativamente, es importante que cualquier otra estación pueda conocer la identidad de la estación que está transmitiendo dentro de un tiempo prudencial de estar oyéndola.
Los reglamentos prohíben las señales o comunicaciones no identificadas (las que no transmiten el indicativo de llamada). Conviene, pues, estar seguro de que se comprenden y se cumplen bien los preceptos y los procedimientos de identificación de la estación propia.
 He aquí un ejemplo de cómo se identifica una estación de radioaficionado. Supongamos que dos estaciones, KA9OLS y KB1MW operan bajo los reglamentos de Estados Unidos de América que exigen la identificación de las estaciones cada diez minutos y al final de cada contacto.
Las estaciones citadas han estado comunicando durante 45 minutos y están a punto de finalizar su contacto. Cada una de las dos estaciones ya ha transmitido su indicativo de llamada un mínimo de cuatro veces (una cada diez minutos, de acuerdo con la reglamentación USA). Pero cada una de ellas debe transmitir una vez más su indicativo al finalizar el contacto, lo cual significará la transmisión del indicativo cinco veces en total durante el transcurso del QSO (QSO significa la comunicación con otro colega, en el lenguaje del radioaficionado).
Si el QSO hubiera durado tan sólo 8 minutos, cada estación hubiera estado obligada a transmitir su indicativo de llamada una sola vez (al final de la comunicación).
 En Morse, la identificación propia toma la forma de KA9OLS.
En el ejemplo anterior no se transmitió la identificación al comienzo de la comunicación por no requerirlo así el Reglamento de Estados Unidos, pero otras administraciones pueden exigir la identificación de la estación al comienzo de toda transmisión y a intervalos de duración distinta.
Los reglamentos varían en pequeños detalles de una a otra nacionalidad y es preciso saber bien el procedimiento legislado en el país propio. Nada impide la mayor abundancia de identificación cuando así se crea conveniente al objeto de facilitar la comunicación, por ejemplo en una banda muy poblada o muy interferida.
Convendrá escuchar y prestar atención a cómo se identifican las estaciones nacionales en las bandas de radioaficionado.
 
¿CON QUIÉN PUEDES HABLAR?
¿Con quién se puede hablar una vez en posesión de la licencia? Se puede hablar con las estaciones de radioaficionado de todo el mundo que se capten en cualquier momento del día o de la noche. Por supuesto que esto incluye a todos los colegas de los países extranjeros a menos que la Administración nacional lo hubiese prohibido expresamente o hubiera impuesto alguna restricción específica. (Todavía existen, por desgracia, algunos países del mundo cuyo gobierno no permite la radiocomunicación con gentes de otras nacionalidades.) También cabe el que la Administración propia autorice la radiocomunicación con estaciones determinadas que no pertenezcan al servicio de radioaficionado; por ejemplo, el intercambio de mensajes con determinadas estaciones militares o con estaciones de los organismos de seguridad, como Protección Civil, Cruz Roja, etc.
 
RADIODIFUSIÓN
La radioafición es un servicio de comunicaciones de doble sentido y de aquí que ninguna estación de radioaficionado pueda transmitir información destinada a ser recibida por el público en general. Igualmente existen ciertas restricciones respecto a la difusión de una sola vía de información de interés general, incluso para el exclusivo ámbito de los propios radioaficionados, con sus correspondientes excepciones. Por ejemplo, las radiobalizas y las clases de prácticas del código Morse son transmisiones de radioaficionado de una sola vía que generalmente están autorizadas mundialmente.
 
COMUNICACIONES COMERCIALES
Los enlaces por radio del servicio de radioaficionados no pueden tener ningún carácter comercial y se han de llevar a cabo entre estaciones del propio servicio de radioaficionado «exclusivamente con contenido personal y sin ningún interés pecuniario», según la Sección 3.34 del Artículo 1 del Reglamento Internacional. El vocablo «pecuniario» se refiere a cualquier clase de remuneración. Esta definición indica clara y terminantemente que ninguna estación de radioaficionado puede radiar o mantener tráfico comercial y esto no sólo es de aplicación a los intereses personales, sino a la conveniencia de cualquier otra persona.
También significa que no se puede aceptar remuneración alguna por la transmisión de tráfico de terceros allí donde se halle autorizado dicho tráfico; no tan Sólo dinero, sino incluso cualquier clase de compensación, incluidos materiales o servicios.
 
OTRAS NORMAS...
Las estaciones de radioaficionado no pueden transmitir música. Está prohibido utilizar un vocabulario obsceno, indecente o irreverente. No está autorizada la utilización de códigos o cifrados que oculten el significado de la transmisión. Esto último significa que no es legal la utilización de un código «secreto» para comunicarse con un amigo a través del éter. Ningún radioaficionado debe causar interferencia maliciosa (intencionada) a ninguna otra radiocomunicación. Puede ocurrir que a uno no le guste la práctica operativo de otro colega o que crea que aquél está operando fuera de la ley, pero ni aun así se tiene el derecho de interferir su comunicación.
El radioaficionado no debe transmitir jamás señales falsas o engañosas, como las llamadas de socorro cuando no existe realmente una emergencia. No se pueden, por ejemplo, lanzar llamadas «MAYDAY» (señal internacional de fonía en demanda de auxilio inmediato) a menos que realmente exista una situación que amenace la vida humana (y aun así, bueno será saber lo que dispone al respecto el reglamento nacional de cada país).
 
CONDUCTA EN EL AIRE:
Existe una filosofía acerca del comportamiento del radioaficionado en el aire cuyo origen se pierde en la historia de la propia radio y que sobrevive en la actualidad con la misma fuerza que en los tiempos heroicos.
Se trata de la actitud y aptitud de los radioaficionados para cuidar y vigilar por sí mismos el cumplimiento de las normas en las bandas propias. A lo largo de los años los radioaficionados se han distinguido por su capacidad para velar por el orden en la práctica operativo y en el desarrollo de las habilidades técnicas.
Es una tradición que debe continuar y que probablemente se fundamente en el orgullo de las cosas bien hechas, de camaradería y de preocupación por el bien que siempre ha distinguido al radioaficionado de todos los tiempos.
 Para muchos, la radioafición es mucho más que un mero pasatiempo. Como futuro o ya como nuevo radioaficionado, uno comienza a descubrir los vastos horizontes que le ofrece su nueva afición y, poco a poco, se va dando cuenta de la formidable herencia que tiene por delante para respetarla y disfrutarla de inmediato.
Hay que dejar que este sano orgullo se apodere de uno y esforzarse en cumplir con el Código del Radioaficionado.
 
Tomado de artículos varios en revistas especializadas, Internet y una traducción parcial del libro "Ser Radioaficionado" INTERNATIONAL AMATEUR RADIO STUDY GUIDE de Paul L. Rinaldo, (W4RI), editada por The American Radio Relay League (ARRL).
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